“Then the Spring came, and all over the country there were little blossoms and little birds. Only in the garden of the Selfish Giant it was still winter.”
Oscar Wilde. The Selfish Giant.
“Then the Spring came, and all over the country there were little blossoms and little birds. Only in the garden of the Selfish Giant it was still winter.”
Oscar Wilde. The Selfish Giant.
Dearest, I feel certain that I am going mad again. I feel we can’t go through another of those terrible times. And I shan’t recover this time. I begin to hear voices, and I can’t concentrate. So I am doing what seems the best thing to do. You have given me the greatest possible happiness. You have been in every way all that anyone could be. I don’t think two people could have been happier ‘til this terrible disease came. I can’t fight any longer. I know that I am spoiling your life, that without me you could work. And you will I know. You see I can’t even write this properly. I can’t read. What I want to say is I owe all the happiness of my life to you. You have been entirely patient with me and incredibly good. I want to say that – everybody knows it. If anybody could have saved me it would have been you. Everything has gone from me but the certainty of your goodness. I can’t go on spoiling your life any longer. I don’t think two people could have been happier than we have been. V.
Tomorrow is for those who can hear it coming
Pj Harvey, Björk, Tori Amos - Q magazine, 1994
(via annadraconida)

Nina Hagen (Early years)

Ciccione & Haring
Debbie Harry & Joan Jett. (78-79)
Debbie: Picture this, a sky full of thunder.
Joan: I love Rock N Roll
Soy incapaz de adivinar su edad: tiene el rostro tan enrojecido y la cara tan hinchada que no sé si se borraron las que debían ser sus primeras arrugas o es una veinteañera avejentada. No creo que supere los 35 años. Está apoyada en la barra del bar y pide tres licores de hierbas. Se sienta en el taburete y saluda a un hombre con barba que entra caminando como un anciano. Se sienta al lado de ella. Ella tuerce la cara y sale dando pequeños pasos. El hombre con barba la sigue. Los veo en la puerta: ella está fumando y él le pide un cigarrillo. ¿Conversan? Eso parece. En ese momento una niña de unos 10 años entra con su padre tatareando el último hit de Madonna: lleva una botella de Cif amoniacal a modo de juguete. Es morena, con ojos negros y sonrisa abierta. Su padre, un hombre de unos 40 años que también parece tener dificultades para caminar, se sienta en el taburete que ocupaba la mujer de las mejillas ardientes y bebe uno de los licores de hierbas de un trago. La niña intenta llamar su atención inútilmente: él coge la copa de la mujer y la vacía en la suya. Bebe de nuevo. Entra el hombre de barba y rescata la última copa que queda llena. A continuación entra la mujer y comienza a gritar al ver su copa vacía. La niña señala al hombre de barba: “Te ha robado la copa, mamá”. El camarero interviene. “No, no ha sido él, ha sido tu marido”. Ella se enfurece: “Ahora no comeréis, malditos”, les dice al padre y a la hija. La niña increpa al camarero: “¡Chivato, chivato!”. Ella coge la mano de su hija y la saca del bar. La niña sigue sonriente mientras su madre le grita una y otra vez “No te haré comida, no te haré comida, me tienes harta…”. Se alejan. Oigo sus gritos viscosos a lo lejos. Los dos hombres siguen bebiendo en silencio. El camarero me mira con tristeza. Pago mi cerveza y al salir del bar siento naúseas. Vomito pero sigo caminando. Me escuece el cuerpo por dentro, pero no sé si es por la escena o porque una vez más esa misma mañana se me había roto el corazón.
Me gustaría deciros que esta es una historia creada por mí. Pues no. Esto es “La apuntadora”, aquí comparto historias creadas por otros o como en este caso, por la vida misma. Reales; así se les llama a este tipo de historias. Y no por monárquicas, sino porque sucedieron. Y ésta ha sucedido hace exactamente 2 horas.
You can’t stop the waves, but you can learn to surf (Jon Kabat-Zinn)
Brian Jones